El género bobo

Nacho Vegas es uno de esos artistas extraños que, a pesar de su condición, tienen algo que los hace peculiares y atractivos en el ámbito musical. Sus letras son sinceras, duras, directas… Ese tipo de letras que teletransportan al oyente a un mundo cruel y tenebroso. Unas letras que pueden presumir en todo momento de estar siempre acompañadas por un sonido tan variado que si no fuera por la inimitable voz del melenudo de Gijón, cada vez que escucháramos uno de sus temas, apuntaríamos en una dirección diferente, errando cuan torpes novatos del Planeta Música. Su último disco, El Manifiesto desastre, dio mucho que hablar entre sus fieles seguidores debido a ser un álbum un tanto diferente a lo que el artista acostumbraba a componer. Y es que eso de tocar varios palos en un mismo disco suele ser bien recibido, pero parece ser ésa una característica que los ‘Nachoveguistas’ no contemplaban entre las numerosas que se le atribuyen al compositor.

Ha pasado poco más de un año desde la publicación de su último LP, y ese corto espacio de tiempo no ha fernado a Vegas. El maestro vuelve a la carga con un disco de sólo cuatro canciones. Algo que nos recuerda al aficionado a las videoconsolas que guarda su partida cada pocos minutos de juego temiendo que el jefe de pantalla de turno le ponga mirando para Alicante destrozándole a disparos. Este pequeño detalle no resulta extraño por el simple hecho de cerrar un álbum con una intro y sólo cuatro canciones, pues Nacho ya hizo cosas similares antaño editando discos cuyas canciones podían ser contadas con los dedos de una mano. Lo que asombra y asusta es que la última canción (la que les dejamos para que disfruten) contiene un mensaje póstumo que a muchos ha helado ya la sangre. Que Nacho vuelva siempre es una gran noticia, pero que lo haga gota a gota y con mensajes tétricos es como para tirarle de las orejas por travieso y agorero… Que no está el horno para bollos. Por lo demás, destacar que estamos ante un muy buen disco… Disquito.

 

Nacho Vegas - (al final) Te estaré esperando

1 comentario sobre “El género bobo”

  1. Maria dijo:

    Yo soy NACHOVEGUISTA… vivo diariamente con este maestro que me hace reflexionar de la vida, del amor, y ahora hasta en la muerte… pero..a alguien no le lleva a reflexionar frases como: Y perdón por todo el daño causado,por el cariño que no merecí.Sé que no supe dar mucho a cambio,pero prometo esperarte en el fin. Algo importante a meditar… porqué si eres consciente de todo lo que no haces, no os parece una manera de escaparse de su realidad? ó tal vez es más fácil aferrarse a una promesa por cumplir, para de alguna manera sentir que aún muertos podremos estar vivos, y compensar todo aquello que no dimos…
    Este disco es brutal… A mi personalmente me encanta el penúltimo anhelo, sin despreciar Las immensas preguntas…esa metáfora de los herizos me eriza la piel..és increíble…y si, realmente eso és el amor.
    Sencillamente es un poeta, con la diferencia que plasma la realidad sin adornarla, como tantos y tantos poetas de prosa y verso. Y eso a mi juicio es lo que le hace enorme. Una droga, una maldita droga, que una vez la pruebas ya no puedes vivir un dia sin ella…
    Gracias por brindarnos esta canción, y yo desde aquí, intentaré no dejar nada por cumplir pero si llegada la hora no he tenido tiempo.. Os estaré esperando. Viva Nacho Vegas, y viva la persona que me lo descubrió”

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